La diálisis es una terapia que sustituye parte del trabajo de los riñones cuando estos ya no pueden hacerlo por sí mismos, y hoy forma parte de la vida diaria de millones de personas en el mundo.
¿Qué es la diálisis?
La diálisis es un tratamiento médico que se utiliza cuando los riñones ya no pueden eliminar de forma adecuada los desechos, el exceso de líquidos y mantener el equilibrio de minerales como sodio, potasio y fósforo.
En condiciones normales, los riñones sanos funcionan las 24 horas del día filtrando la sangre y regulando la presión arterial, la producción de glóbulos rojos y la salud ósea. Cuando fallan de manera avanzada (insuficiencia renal terminal o enfermedad renal crónica estadio 5), esas sustancias se acumulan en el cuerpo y pueden provocar:
- Náuseas, vómito y pérdida del apetito.
- Hinchazón (edema) en piernas, manos y cara.
- Falta de aire por exceso de líquido.
- Ritmo cardíaco anormal.
- Debilidad extrema y confusión.
La National Kidney Foundation (NKF) explica que la diálisis reemplaza parte de estas funciones, eliminando desechos y agua extra cuando los riñones han perdido la mayor parte de su capacidad de filtrado.
Se estima* que entre 5.3 y 10.5 millones de personas en el mundo requieren diálisis o trasplante para vivir, aunque no todas tienen acceso a estos tratamientos por razones económicas o de recursos. Esto refleja que la diálisis no es un procedimiento raro, sino una terapia esencial dentro del manejo de la enfermedad renal avanzada.
¿Cuándo se necesita iniciar diálisis?
La decisión de iniciar diálisis no se basa solo en un número de laboratorio. Aunque el filtrado glomerular (TFG o eGFR) es una guía importante, lo que más pesa son los síntomas, el estado general y la seguridad del paciente.
Las guías KDIGO y sociedades nefrológicas señalan que, en personas con TFG menor de 15 mL/min/1.73 m², se debe considerar iniciar diálisis cuando aparece uno o más de los siguientes:
- Síntomas o signos de uremia, como:
- Náusea, vómito o pérdida importante del apetito.
- Cansancio extremo o debilidad muscular.
- Dificultad para concentrarse, somnolencia o confusión.
- Picazón intensa, calambres, sabor metálico en la boca.
- Falta de aire por acumulación de líquido en pulmones.
- Hinchazón de pies, piernas, manos o cara que no responde a diuréticos.
- Presión arterial difícil de controlar a pesar del tratamiento.
- Retención de líquidos que compromete corazón o pulmones.
- Empeoramiento del estado nutricional (pérdida de peso, desnutrición).
Por eso, el inicio de diálisis es una decisión individualizada, tomada junto con el nefrólogo, considerando riesgos, beneficios, síntomas y calidad de vida, no solo una cifra de creatinina o TFG.
¿Qué tipos de diálisis existen?
Existen dos grandes tipos de diálisis, y algo muy importante: los estudios muestran que ninguna es claramente “mejor” que la otra en términos de supervivencia global; la elección depende del estilo de vida, las preferencias, la situación médica y el acceso a tratamiento.
1. Hemodiálisis
En la hemodiálisis, la sangre se limpia pasando por una máquina (dializador) que actúa como filtro artificial.
- La sangre sale del cuerpo por un acceso vascular, entra en el dializador, se limpia de toxinas y exceso de agua, y regresa al cuerpo.
- Se puede hacer en una clínica o centro de diálisis, usualmente 3 veces por semana, con sesiones de alrededor de 4 horas cada una.
- También puede realizarse en casa en algunos programas, con sesiones más cortas y más frecuentes (hemodiálisis domiciliaria), lo que ofrece mayor flexibilidad a ciertos pacientes.
- Para conectar la sangre a la máquina se utiliza:
- Una fístula arteriovenosa (unión quirúrgica de una arteria y una vena en el brazo).
- Un injerto (tubo sintético entre arteria y vena).
- Un catéter venoso (generalmente temporal), colocado en una vena grande del cuello o pecho.[kidney]
Estudios comparativos muestran que la supervivencia a 5 años es similar entre pacientes en hemodiálisis y diálisis peritoneal, cuando se ajusta por edad y enfermedades asociadas.
2. Diálisis peritoneal
En la diálisis peritoneal, el propio abdomen se utiliza como filtro natural.
- Se coloca un catéter blando en la cavidad abdominal.
- Se introduce un líquido especial (solución de diálisis) en el abdomen; la membrana peritoneal actúa como filtro y permite el intercambio de toxinas y agua entre la sangre y el líquido.
- Tras varias horas, ese líquido se drena y se sustituye por líquido nuevo, llevándose los desechos con él.
Existen dos modalidades principales:
- Diálisis peritoneal continua ambulatoria (DPCA):
El paciente realiza manualmente varios recambios al día (por ejemplo, 3–5 recambios), dejando el líquido unas horas dentro del abdomen. - Diálisis peritoneal automatizada (DPA):
Se realiza con una máquina (“cicladora”) generalmente durante la noche, mientras la persona duerme.
Ambos tipos (hemodiálisis y peritoneal) permiten continuar con actividades cotidianas, trabajo y vida familiar, con los ajustes necesarios. Programas de educación prediálisis ayudan al paciente a elegir la opción que mejor se adapte a su estilo de vida y entorno.
¿Tiene riesgos o complicaciones?
Como todo tratamiento médico, la diálisis tiene posibles complicaciones, pero la mayoría son manejables con un buen seguimiento y educación adecuada.
En hemodiálisis
Durante o después de la sesión pueden aparecer:
- Calambres musculares.
- Dolor de cabeza.
- Bajadas de presión arterial (hipotensión), que pueden causar mareo o náusea.
- Sensación de cansancio al finalizar la sesión.
A largo plazo, el acceso vascular puede presentar problemas (trombosis, estenosis), y por eso se recomienda revisar la fístula o injerto con regularidad.
Los catéteres venosos tienen mayor riesgo de infección y trombosis, por lo que se procura usarlos el menor tiempo posible y con cuidados estrictos de higiene.
En diálisis peritoneal
La complicación más característica es la peritonitis, una infección del peritoneo (la membrana del abdomen) que puede causar:
- Dolor abdominal.
- Fiebre.
- Líquido de diálisis turbio.
La peritonitis se trata con antibióticos y, con una buena técnica de conexión y desconexión del sistema, se puede reducir mucho su frecuencia.
Riesgo cardiovascular
En ambas modalidades, las personas en diálisis tienen mayor riesgo cardiovascular debido a la enfermedad renal avanzada, la hipertensión, la anemia, las alteraciones minerales y la inflamación crónica.
Por eso es clave:
- Controlar la presión arterial.
- Tratar la anemia y los minerales óseos (calcio, fósforo).
- Llevar una nutrición adecuada y seguir las indicaciones del equipo médico.
El equipo de salud (nefrólogo, enfermería, nutrición, trabajo social) enseña cómo prevenir y detectar problemas a tiempo, y ofrece apoyo para adaptarse al tratamiento.
Alimentación en diálisis: lo básico
La dieta renal es una parte fundamental del tratamiento en diálisis y se ajusta de forma individual, según tipo de diálisis, resultados de laboratorio, peso y otras enfermedades.
En términos generales:
- Suele recomendarse un mayor consumo de proteína de buena calidad (por ejemplo, 1.2–1.3 g/kg/día), especialmente en hemodiálisis, porque la diálisis puede hacer que se pierdan proteínas.
- Se debe controlar la sal (sodio) para ayudar a manejar la presión arterial y la retención de líquidos.
- Es necesario limitar el fósforo, ya que niveles altos dañan huesos y vasos sanguíneos; esto incluye moderar lácteos, refrescos de cola y procesados con aditivos fosfatados.
- En hemodiálisis, a menudo se limita el potasio (por ejemplo, plátano, naranja, jitomate, papa) si los niveles en sangre tienden a subir, porque el potasio elevado puede causar arritmias.
- En diálisis peritoneal, algunas personas pueden necesitar incluso más proteína (por pérdidas en el líquido de diálisis) y, en ciertos casos, suplemento de potasio si tiende a estar bajo.
- El control de líquidos (agua, caldos, gelatinas) también es importante para evitar sobrecarga de volumen y dificultades respiratorias.
Lo ideal es trabajar con un nutriólogo especializado en enfermedad renal, que adapte el plan de alimentación a los gustos, cultura y necesidades de cada persona.
Diálisis y calidad de vida: más que una máquina
Aunque recibir el diagnóstico de necesidad de diálisis puede generar miedo o tristeza, la evidencia y la experiencia muestran que:
- La diálisis no es un castigo ni el final del camino, sino una herramienta que sustituye funciones vitales del riñón, alivia síntomas y puede mejorar de forma clara la calidad de vida cuando la función renal está muy deteriorada.
- Muchas personas en diálisis continúan trabajando, estudiando, viajando y manteniendo una vida familiar activa, con la planificación adecuada y el apoyo de su equipo de salud.
- En muchos casos, la diálisis también sirve como puente hacia un trasplante de riñón, que puede ofrecer una mayor libertad y mejor calidad de vida en el largo plazo.
La NKF y otras organizaciones ofrecen programas de educación, grupos de apoyo y mentores (“peers”) para ayudar a los pacientes y sus familias a adaptarse a la diálisis y tomar decisiones informadas.
Conclusión
La diálisis no es un castigo ni el final del camino: es una terapia que sustituye funciones vitales del riñón, permite aliviar síntomas, mejorar la calidad de vida y, en muchos casos, servir como puente hacia un trasplante.
Entender qué es la diálisis, cuándo se necesita y qué opciones existen es el primer paso para perder el miedo y participar activamente en las decisiones sobre tu tratamiento.
Y siempre: el acompañamiento del nefrólogo y de un equipo multidisciplinario (enfermería, nutrición, trabajo social, psicología) hace la diferencia en la experiencia y los resultados a largo plazo.
Dr. Eduardo García, Nefrólogo e Internista en Monterrey te puede orientar; tus riñones te lo agradecerán con cada paso. Click a Whats App
Referencias
National Kidney Foundation – Patient Education Library.
https://www.kidney.org/kidney-topics/patient-education-library-brochures[kidney]
Voelker, R. (2025). What Is Dialysis? JAMA, 333(19):1752. doi:10.1001/jama.2025.1905
National Kidney Foundation. Dialysis.
https://www.kidney.org/treatment-support/dialysis[kidney]
National Kidney Foundation. Dialysis – Types, effectiveness, side effects.
https://www.kidney.org/kidney-topics/dialysis[kidney]
International Society of Nephrology. More than 850 Million Worldwide have some form of Kidney Disease.
https://www.theisn.org/blog/2020/11/27/more-than-850-million-worldwide-have-some-form-of-kidney-disease-help-raise-awareness/[theisn]
KDIGO / ERA-EDTA. Patient perspectives and symptoms – dialysis initiation.
https://kdigo.org/wp-content/uploads/2017/02/Tong_KDIGODialysisInitiation_FINAL.pdf[kdigo]
Guzman-Ventura, W., et al. Survival of patients on chronic hemodialysis versus peritoneal dialysis.
https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11397744/[pmc.ncbi.nlm.nih]
Quality Dialysis. CKD Diet Tips: Balancing Protein, Potassium & Phosphorus.
https://www.qualitydialysis.com/renal-nutrition-optimized-a-kidney-health-diet-for-ckd/[qualitydialysis]



