En los últimos años se habla cada vez más de la resistencia a la insulina, sobre todo con la llegada de medicamentos como los GLP-1 (ej. semaglutida). Pero más allá de la moda, es un problema metabólico muy común y con impacto real en la salud.
En términos simples, la resistencia a la insulina ocurre cuando las células no responden bien a esta hormona, que es la encargada de permitir que la glucosa entre a las células y se use como energía. Es decir, tienes insulina pero como no funciona tus células no reciben la glucosa y detectan una señal de que “falta alimento o energía”.
Para compensar, el cuerpo produce más insulina (hiperinsulinemia), lo que genera inflamación crónica y alteraciones metabólicas. No es una enfermedad en sí misma, pero sí una condición que, si no se corrige, puede evolucionar a diabetes tipo 2 (DT2), enfermedad cardiovascular y otros problemas. El NIDDK explica que esto inicia un ciclo vicioso de mayor glucosa en sangre y estrés oxidativo.
Prevalencia: Un problema en auge
Hoy se estima que entre 1 de cada 5 y casi 1 de cada 2 adultos tiene algún grado de resistencia a la insulina, y su frecuencia sigue aumentando por obesidad, sedentarismo y cambios en el estilo de vida. Un metaanálisis global en PMC calcula una prevalencia del 26.53% (IC 95%: 24.10–29.03%) en adultos, con variaciones por región pero sin diferencias significativas por sexo o muestreo.[*]
¿Cómo afecta al cuerpo (y al riñón)?
Aunque muchas personas creen que solo importa cuando aparece la diabetes, la resistencia a la insulina puede causar daño antes. Se asocia con:
- Inflamación crónica: Citocinas proinflamatorias como TNF-α.
- Alteraciones en lípidos y presión arterial: Dislipidemia y HTA.
- Hiperfiltración glomerular: El riñón «trabaja de más», elevando TFG inicial >120 mL/min.
- Aparición de proteína en la orina (microalbuminuria).[*]
Por eso hoy se considera un factor de riesgo renal independiente, incluso sin diabetes diagnosticada. Estudios NIH muestran que la resistencia a la insulina acelera ERC en DT1 y DT2, con eGFR más bajo en resistentes (6.42 vs 15.92 mg/kg/min). La NKF vincula esto a progresión renal vía hiperinsulinemia y estrés tubular.
¿Da síntomas? A menudo es silenciosa
Muchas veces no da síntomas. Cuando aparecen, los más frecuentes son:
- Cansancio persistente (fatiga muscular).
- Dificultad para bajar de peso, pese a dietas.
- Grasa abdominal (circunferencia cintura >102 cm hombres, >88 cm mujeres).
- Antojos frecuentes de carbohidratos.
- Manchas oscuras en cuello/axilas (acantosis nigricans).
- Triglicéridos elevados (>150 mg/dL).
El NIDDK confirma que en prediabetes (con resistencia), síntomas son raros hasta glucosa alta. Se detecta a menudo por alteraciones en glucosa, lípidos o presión.
¿Cómo se detecta? Pruebas clave
No se recomienda hacer estudios a toda la población. La evaluación se enfoca en personas con factores de riesgo: obesidad (IMC ≥30), antecedentes familiares, HTA, síndrome metabólico o edad >45 años (ADA Standards 2026).
- Pruebas básicas: Glucosa en ayuno (100-125 mg/dL prediabetes), A1C (5.7-6.4%).
Tratamientos: No Todos necesitan metformina o GLP-1
Metformina
Útil y segura (primera línea en prediabetes), reduce riesgo de DT2 en 31% (Diabetes Prevention Program). Mejora sensibilidad insulínica en músculo/hígado. Indicada en IMC ≥35, A1C ≥6.0% o historia gestacional. No para todos; efectos GI comunes.
GLP-1 (semaglutida, liraglutida)
Ganaron protagonismo: mejoran resistencia, pérdida peso (15% corporal), beneficios CV/renales. FLOW trial (NCT03819153): semaglutida reduce progresión CKD en 24% (eGFR slope -0.29 mL/min mejor), albuminuria ↓. FDA aprueba en obesidad/T2DM con CKD. No primera línea; costo alto, inyecciones.[*]
Recomendaciones prácticas de guías oficiales
Previo a tomar algun medicamento, conoce estas prácticas recomendadas y consulta endocrinólogo/nefrólogo para personalizar tu tratamiento
- No esperes diabetes: Chequeos anuales si riesgo.
- Actividad física: 150 min moderada/semana + fuerza 2 días.
- Dieta: Baja en azúcares refinados, alta fibra (frutas, veggies, granos enteros).
- Revisa glucosa/lípidos/renal (creatinina, albuminuria) si factores.
- Mantén un Peso saludable: -5-10% reduce HOMA-IR 20-30%.
Conclusión
La resistencia a la insulina es muy frecuente (26-46%), suele ser silenciosa y va en aumento. Detectarla a tiempo permite prevenir diabetes, enfermedad renal y complicaciones cardiovasculares. Cambios simples salvan vidas.
La valoración médica es clave para prevenir daño a largo plazo.
Dr. Eduardo García, Nefrólogo e Internista en Monterrey te puede orientar; tus riñones te lo agradecerán con cada paso. Click a Whats App
Referencias
- Zhao, D., et al. (2025). Trends in Prevalence of Insulin Resistance… Pediatric Diabetes. DOI
- Raghuvanshi, S., & Sharma, A. (2025). The growing concern… Int J Appl Sci Res. DOI
- K., et al. (2025). Triglyceride-Glucose Index… Bioscientia Medicina. DOI
- Tahapary, D., et al. (2022). Challenges in diagnosis… Diabetes Metab Syndr, 16(8), 102581. DOI
- CDC. (2026). National Diabetes Statistics Report. cdc.gov
- NIDDK/NIH. (2025). Insulin Resistance & Prediabetes. niddk.nih.gov
- ADA. (2026). Standards of Care: Diagnosis… Diabetes Care. diabetesjournals.org
- PMC/NIH. (2025). Global prevalence IR. pmc.ncbi.nlm.nih.gov



